Un párpado más caído que el otro en un bebé o un niño pequeño no es un detalle menor. Está en juego el desarrollo de la visión de ese ojo para el resto de su vida.

¿Qué es una ptosis palpebral congénita?

Es el nombre médico del párpado caído desde el nacimiento. Ocurre porque el músculo encargado de levantar el párpado no se desarrolló correctamente durante el embarazo.

Puede afectar un solo ojo o los dos.

¿Cómo detectarlo en el niño?

A veces es evidente que un párpado es más bajo que el otro.

A veces es una ceja que está más levantada que la otra.

En las fotos, una mirada se ve «dormida» o más cerrada que la otra.

Cuando es de ambos ojos el niño inclina la cabeza hacia atrás para poder ver bien, lo que puede traer problemas cervicales.

 

¿Por qué el tiempo importa?

Más allá de lo estético, el riesgo real es que ese ojo no se desarrolle correctamente, es decir que no aprende a ver bien.

Durante los primeros años de vida, el cerebro aprende a usar los dos ojos. Si uno está parcialmente tapado por el párpado, el cerebro lo «apaga» y deja de usarlo. A eso se le llama ambliopía u ojo vago, lo cual una vez instalado, es muy difícil de revertir.

 

Por eso la consulta temprana es clave para valorar el desarrollo visual y definir cuándo es el mejor momento de operar.

Tratamiento quirúrgico:

La técnica de flap frontal nos permite excelentes resultados a largo plazo, con mejoría funcional y estética, requiriendo menos número de cirugías que otras técnicas quirúrgicas que se usaban antes. 

¿Cómo es? Se aprovecha el propio músculo de la frente — el mismo que se utiliza para levantar las cejas cuando nos sorprendemos — para que también levante el párpado del niño, de manera que cuando el niño levanta las cejas, el párpado se eleva de forma natural. No se utilizan materiales externos como se hacía antes, que traían muchos problemas. 

El resultado es doble:

Estético: Mejor simetría entre los dos ojos.

Y lo más importante funcional: mejor desarrollo de la visión.

 

¿Cómo es el postoperatorio?

El postoperatorio es rápido y los resultados son muy estables en el tiempo. La cirugía está pensada para acompañar el crecimiento del niño.

 

¿Por qué consultar con un oftalmólogo oculoplástico?

Operar el párpado de un niño no es lo mismo que operar el de un adulto, ni es lo mismo que una cirugía estética del párpado en general. Acá está en juego el ojo y cómo aprende a ver.

La Dra. Carla Varallo es oftalmóloga con subespecialidad en Oculoplastia: evalúa al niño completo — el ojo, el párpado y el desarrollo de la visión — para decidir si hay que operar, cuándo y cómo.

Consultá si tu hijo tiene un párpado caído

Si notás alguna de las señales anteriores, lo mejor es consultar para una evaluación.

Si hay que operar, te explicamos cuándo y por qué. Si no hay que hacer nada todavía, también te lo decimos.

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